Jóvenes promoviendo las iniciativas de cuidados en Tetuán

En nuestras ciudades existen actividades imprescindibles para que la vida cotidiana sea posible. Son tareas que acompañan a las personas mayores, apoyan a quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad, sostienen redes vecinales, facilitan la convivencia y fortalecen el bienestar colectivo. Sin embargo, con frecuencia permanecen invisibles. Son los cuidados. Precisamente sobre esta realidad puso el foco el proyecto “Jóvenes promoviendo las iniciativas de cuidados en Tetuán”, desarrollado entre diciembre de 2024 y marzo de 2026 por la ONGD Prodiversa y la Asociación Espacio Geranios, con la financiación del Ayuntamiento de Madrid y la participación activa del Centro de Formación Padre Piquer.

La iniciativa nació con una convicción sencilla pero profunda: los cuidados no son únicamente una responsabilidad individual o familiar, sino un elemento esencial para la sostenibilidad de la vida y la construcción de comunidades más inclusivas, cohesionadas y justas. Desde esta perspectiva, el proyecto invitó a profesorado, alumnado, entidades sociales y vecindad del distrito de Tetuán a reflexionar colectivamente sobre cómo se cuida, quién cuida y qué papel pueden desempeñar las nuevas generaciones en la construcción de una sociedad más corresponsable.

El proyecto trabajó de manera directa con el profesorado del Departamento de Servicios Socioculturales y a la Comunidad y con el alumnado de los ciclos formativos de Integración Social y Atención a Personas en Situación de Dependencia del Centro de Formación Padre Piquer. En total participaron de forma directa 261 personas, de las cuales 165 fueron mujeres y 96 hombres. A ellas se sumó una amplia comunidad educativa, social y vecinal que permitió alcanzar finalmente a más de 30.323 personas a través de actividades presenciales y acciones de sensibilización digital, superando ampliamente las previsiones iniciales del proyecto. Asimismo, se fortalecieron las capacidades de 12 entidades sociales del distrito vinculadas al ámbito de los cuidados y la acción comunitaria.

Aprender a cuidar desde el territorio
La primera fase del proyecto estuvo centrada en la formación. El profesorado participó en un curso sobre metodologías participativas, pedagogía de los cuidados y aprendizaje-servicio, adquiriendo herramientas para incorporar estas temáticas en su práctica educativa. Paralelamente, el alumnado profundizó en el análisis de los cuidados desde una mirada comunitaria, reflexionando sobre cuestiones como la corresponsabilidad, el envejecimiento, la inclusión social, la accesibilidad urbana, la diversidad cultural y la sostenibilidad de la vida.
Posteriormente, el proyecto salió de las aulas para encontrarse con el barrio. Mediante procesos de aprendizaje-servicio, mapeo colectivo e investigación participativa, los y las estudiantes recorrieron distintos barrios del distrito de Tetuán, entrevistaron a vecinos y vecinas, visitaron entidades sociales y analizaron los recursos comunitarios existentes. A través de este trabajo descubrieron una realidad que muchas veces pasa desapercibida: detrás del funcionamiento cotidiano de un barrio existe una extensa red de personas, organizaciones y espacios que cuidan, acompañan y generan bienestar colectivo.

Durante este proceso participaron entidades y colectivos con una amplia trayectoria comunitaria, permitiendo que el alumnado conociera experiencias reales de intervención social y cuidado mutuo. El aprendizaje dejó de ser exclusivamente académico para convertirse en una experiencia de contacto directo con las necesidades, desafíos y fortalezas presentes en el territorio.

Del diagnóstico a la creación audiovisual
Uno de los aspectos más innovadores del proyecto fue la utilización del lenguaje audiovisual como herramienta educativa y de transformación social. Con el acompañamiento del colectivo Barriometrajes, el alumnado recibió formación en grabación, entrevistas, narrativa audiovisual y producción participativa.

A partir de las investigaciones realizadas en el distrito, los equipos elaboraron seis minidocumentales que retratan distintas realidades, desafíos y experiencias vinculadas a los cuidados en Tetuán. A través de estas producciones se abordaron temas como la accesibilidad, la multiculturalidad, la soledad no deseada, el envejecimiento activo, el sinhogarismo, la convivencia y las redes comunitarias de apoyo presentes en el distrito. Cada documental permitió visibilizar historias, experiencias y recursos que habitualmente permanecen fuera de los focos, transformando las voces de vecinos, entidades y colectivos locales en herramientas de sensibilización, reflexión y reconocimiento comunitario.

Más allá de su resultado audiovisual, el proceso fortaleció competencias personales y profesionales del alumnado, promoviendo la empatía, la escucha activa, el pensamiento crítico, el trabajo colaborativo y el compromiso con la realidad social de su entorno.

Un proyecto que abrió la conversación sobre los cuidados
La fase final del proyecto estuvo orientada a compartir los aprendizajes generados con la comunidad. Para ello se desarrolló una amplia campaña de sensibilización online basada en los minidocumentales y en otros materiales divulgativos elaborados durante la intervención. La campaña permitió extender la reflexión sobre los cuidados más allá de la comunidad educativa, alcanzando a miles de personas a través de redes sociales y plataformas digitales.

Junto a ello se organizaron diferentes espacios de encuentro presencial. Entre ellos destacaron la Miniferia de los Cuidados, los visionados-coloquio realizados en el Centro de Formación Padre Piquer y la Jornada “Fiesta de los Cuidados en Tetuán”, que reunió a alumnado, profesorado, entidades sociales y vecindad para compartir experiencias, debatir desafíos y reconocer públicamente el valor de los cuidados como elemento central para la vida comunitaria.

Estos espacios permitieron que los propios jóvenes se convirtieran en agentes de sensibilización, compartiendo los resultados de sus investigaciones y promoviendo una conversación abierta sobre la necesidad de construir comunidades más cuidadoras, inclusivas y corresponsables.

Un legado que permanece
Aunque el proyecto ha finalizado, muchos de sus resultados continúan presentes en el territorio. Las metodologías desarrolladas, los materiales educativos generados, los minidocumentales producidos y las redes de colaboración fortalecidas constituyen recursos que seguirán disponibles para futuras iniciativas educativas y comunitarias.

Pero quizá su principal legado sea otro. Durante más de un año, decenas de jóvenes descubrieron que cuidar también es una forma de transformar la sociedad. Aprendieron que los cuidados no son una cuestión privada ni secundaria, sino una dimensión esencial de la vida colectiva. Y comprendieron que los barrios no son únicamente espacios físicos donde vivimos, sino comunidades construidas cada día por personas que acompañan, escuchan, apoyan y sostienen a otras personas.

Gracias al compromiso del alumnado, del profesorado, de las entidades participantes y del Ayuntamiento de Madrid, el proyecto “Jóvenes promoviendo las iniciativas de cuidados en Tetuán” ha demostrado que educar para la ciudadanía global también significa educar para cuidar. Y que, cuando una comunidad aprende a reconocer el valor de los cuidados, da un paso importante hacia una sociedad más humana, más igualitaria y más cohesionada.

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